lunes, 16 de mayo de 2011

MILITARIA: Cuchillos de combate USA -Modelo Mark1-. II Guerra Mundial (III)

CUCHILLO USN MARK 1
Quizás podamos considerar a este modelo como el primer cuchillo especialmente encargado por las Fuerzas Armadas estadounidenses para surtir específicamente a una de las Armas que lo componen (en concreto al US Navy), además de ser considerado el modelo que tuvo más Casas de cuchillería dedicadas a su fabricación, pues al menos 30 versiones distintas se pudieron llegar a ver entre las que facilitaba la US Navy a sus marineros (los “issue knives”) y los que uno podía adquirir por vía particular (conocidos como “private purchase” o “PX”); cada uno con su particular versión, aunque siguiendo todos el mismo esquema general: una hoja de 5 pulgadas (o 5 y 1/8, 5 y 1/4, 5 y 1/2, llegando incluso hasta 6 pulgadas en algunos casos) con un diseño de hoja del tipo “Bowie” heredada de los cuchillos de caza de la época. Un pequeñín bastante cómodo y útil que lo mismo podía servir como práctica herramienta (utility knife) que como efectiva arma de combate cuerpo a cuerpo (combat o fighting knife) si bien su uso estuvo más encaminado a la primera acepción.

Estos marineros a bordo de un portaaviones nos muestran sus Mark1 colgados del cinto (por los pomos parecen ser el modelo L71 de la casa Western)

Según tengo entendido, en 1.943 la Marina estableció una serie de especificaciones generales que describían al cuchillo como un modelo de 5,125 pulgadas, de hoja parkerizada, con el sello USN en una cara y MARK1 bajo el nombre del fabricante en la otra, con mango de cuero cuyas anillas de los extremos debían ser de color, y con el pomo de aluminio…una serie de especificaciones que, al parecer, sólo cumplió casi a rajatabla la Casa PAL, pues cada Casa gustaba de darle su toque personal distintivo (algunas llevadas por la vanidad de destacar sobre el resto dejando marcado su sello personal en el diseño o fabricación del cuchillo...la mayoría por la necesidad que ocasionó la falta de materiales por culpa de la guerra).

Y ni siquiera PAL siguió esas directrices al dedillo, pues en un lado ponía las siglas USN (imagen de la derecha) o USN y el modelo Mark1 (imagen del centro) y en el otro lado, el nombre de su versión de cuchillo (PalRh35) que de hecho fue la práctica más común que se dio entre las distintas casas. Además, en muchos casos, tanto Pal como otras Casas se tomaban muy artísticamente eso de poner las últimas anillas de color, alternando los colores rojo y amarillo (lo más usual era ponerlas simplemente de color rojo)

Aunque lo normal era el pomo de aluminio, en algunos casos se podían ver de madera (como el Robeson de la izquierda) o de plástico (como el Boker de la derecha). Ambos ejemplos aparecen con las fundas customizadas por sus dueños mediante grabados en la piel (una práctica bastante habitual en el frente)

Como se puede ver, incluso las distintas variantes en los marcajes estaban convenientemente establecidos.

Pues bien, fueron muchas las Casas que se dedicaron a su fabricación, pero realmente con la Marina tan sólo unas cuantas tuvieron contrato oficial (por lo que las demás, aunque acabasen siendo utilizadas para fines militares, en realidad tenían un origen civil) y entre las más conocidas y oficialmente encargadas de surtir al US Navy (extremo que se puede saber por los marcajes USN Mark 1 ya nombrados y que sólo lucían en su hoja los que tenían contrato con la Marina) podemos destacar a Ka-bar (Union Cutlery), Camillus, Pal, Boker, Western, Colonial, Robeson Suredge, Imperial y otras de producción más minoritaria como Geneva Forge o Schrade-Walden.

A la izquierda un Robeson nº 20 con pomo de madera y funda de cuero grabada USN; a la derecha un Camillus Mark1 con pomo de plástico y funda de fiberglass también con sus marcajes reglamentarios.

En cualquier caso, aunque había establecido un patrón oficial, algunas características como las dimensiones o el pavonado o no de la hoja, así como la forma o los materiales con los que se fabricaba el pomo y la guarda (aluminio, hierro, acero, plástico e incluso madera) ayudaban a distinguir las múltiples versiones que de este modelo se hicieron, siendo bautizadas las distintas versiones con un nombre u otro según la Casa que los fabricase (el L71 de Western, el Rh35 de Pal, el Nº20 de Robeson Suredge, o el inusual Nº18 de Ka-Bar cuyo pomo tiene el mismo diseño plano de los Mark2).

De izquierda a derecha, un Pal Rh35, un Geneva Forge Mark1 y un Robeson nº 20. Las diferencias (así como las similitudes) son más que evidentes (por favor, las almas sensibles que me perdonen por publicar una foto con ese fondo tan arrebatadoramente Kitsch)

De igual forma alguno destacó del resto por alguna característica muy particular, como fue el caso de los modelos nº 9 y 10 y el especialmente conocido modelo nº 11 fabricados por la casa Colonial y que, a diferencia del resto (que revestían los mangos de cuero) se destacaba por sus mangos íntegramente de goma plástica (una característica bastante útil para los marineros, cuyas manos no era demasiado extraño que estuviesen habitualmente mojadas).

Arriba un PalRh35 con su mango revestido de cuero, debajo el famoso Colonial de mango de goma o plástico.

Tambien en sus fundas podemos ver una evolución. En primer lugar se fabricaban de cuero cosido o remachado; sin embargo, y dado el teatro de operaciones en el que se utilizaban (teatros eminentemente marinos, como es lógico) con el tiempo se comprobó la conveniencia de cambiarlas por fundas de plástico rígido (fiberglass) como las usadas con las bayonetas (aunque en color gris de la Marina en lugar del habitual verde del US Army) ya que éstas soportaban mejor las inclemencias que los elementos (el agua, la sal, la selva..) o los estragos de la misma guerra, causaban en los modelos de cuero.

Camillus Mark1 con funda de fiberglass. Como se puede comprobar, en la boca metálica de la misma también se grababa el modelo y las siglas del Arma: USN MARK1 (picar en la foto para ver mejor)

Con respecto a estas piezas (las fundas) un error muy común es pensar que las mismas Casas encargadas de la fabricación del cuchillo también se encargaban de la fabricación de su funda, cuando en realidad se cedía a subcontratas especializadas en este tipo de piezas, que las fabricaban siguiendo un patrón más o menos clónico (principalmente de color avellana, aunque a veces más oscuro, y unidas mediante remaches o grapas, mediante un cosido, o bien mediante ambos métodos juntos). Estas subcontratas las fabricaban y las enviaban a las Casas de cuchillería, de donde salían ya empaquetadas junto al cuchillo que debían albergar.

En esta foto vemos un bonito ejemplo de Mark1 de la casa Geneva Forge en cuya funda de cuero aparecen las iniciales (algo desgastadas ya) USN, una característica que no todas las fundas llevaban.

También en este “negocio” hubo Casas o subcontratas “oficiales” como fueron, por ejemplo, Brauer Bros., Boyt Harness (quienes marcaban sus fundas con el nombre del fabricante y las siglas del Arma al que servían: USN) A.L. Siegel (quien fabricaba sus fundas sin marcaje alguno) además de Atlantic Mgf. o Mosser Leather, por citar sólo alguno de ellos (un marcaje especialmente curioso es la frase “KEEP THE KNIFE WELL OILED” “Mantenga el cuchillo bien lubricado” cuyo consejo se podía ver, entre otros, en las fundas de los Camillus de hoja no pavonada).

En este caso el consejo va impreso en la funda de un Robeson Suredge nº 20.

Otro ejemplo de Robeson Suredge nº 20 con funda sin marcaje alguno.

Aquí se pueden ver algunas de las muchas variantes de funda de piel que se fabricó para este modelo.

Sin embargo, como ya hemos visto, llegó un momento en el que las fundas de plástico rígido (fiberglass) acabaron mezclándose o sustituyendo a las de cuero, pasando a ser fabricadas por la Beckwing Manufacturing Company y su conocidísima división subsidiaria Victor Plastic, cuyo sello podemos ver en muchísimas de las fundas en cuyo interior habitaron (y ahora descansan) las bayonetas USA de la época.

Como podemos ver, también la Beckwing Manufacturing Company (B.M.Co) gustaba de firmar sus fundas junto a su filial Victor Plastic (VP)

Sin embargo ello no quiere decir que tan sólo se pudiera ver este modelo en el US Navy, puesto que su versatilidad hizo que miembros de otros Cuerpos o Armas, como los Marines, la Infantería o las Fuerzas Aereas, los adquiriesen bien en los Economatos de la Marina, bien en tiendas de venta al público o bien comprándoselo o intercambiándolo directamente con algún Marinero que lo tuviese en dotación (estos “negocios” se vieron principalmente en teatros de operaciones como el Pacífico, donde se dio una convivencia especialmente estrecha entre el US Navy y otras Armas del Ejército, dado que los barcos de la Marina eran los encargados del transporte de tropas, y además en las islas en las que se combatía, muchas veces llegaban a pasar unos y otros por los mismos barracones).

Un soldado USN con su Mark1 de funda de cuero al cinto (es el soldado que está de espaldas con el casco puesto)

Tropas de la marina (¿tal vez marines?) en la que se ve al soldado de la derecha sujetando con firmeza su Mark1 de funda de fiberglass.

Sargento del US Army con un Mark1 con funda de cuero

Un piloto de los Marines con lo que parece ser un Mark1 colgado del cincho (entre los aviadores fueron bastante populares los cuchillos de pequeñas dimensiones por lo cómodo que resultaba llevarlos en los reducidos espacios en los que debían desenvolverse)

En resumen, un cuchillo que a pesar de tener una hoja de pequeña envergadura, llegó a calar verdaderamente hondo en la historia bélica americana durante la II Guerra Mundial.

miércoles, 11 de mayo de 2011

CANCIÓN HAPPY. Jessie J. "Price tag"

Bien, pues he aquí mi última canción "happy-ponepilas"... que además me ha llegado en un momento genial, puesto que como ando quedándome por las tardes a trabajar en el juzgado (como buen pringao al que aun le queda un poco de vergüenza torera) me he salido del grupo que formabamos cuatro compañeros/as para ahorrar gasolina, y aunque ahora me cuesta el dinero porque mi coche se tiene que patear unos 100 km al día, un día sí y otro también, todos los días de la semana y todas las semanas del mes (que encima el gachón bebe más que el dueño...que ya es beber..) al menos así voy a mi bola, con la música puesta a toda leche y haciendo como el que canta (o mejor, berrea) sin problemas con "el vecindario"... lo cual ayuda mucho para llegar medio contento al trabajo, y más teniendo en cuenta que me toca ponerme en carretera todos los días a las 6:45 de la mañana...

La bicha que canta no está mal (aunque me resulta un poco jaca) pero por lo demás la canción me pone las pilas que es un gusto...y eso ya es mucho.
Hale, pues a ponerse las pilas.

video